El pasado 5 de febrero de 2026, en el marco de la Fundación Ibercaja Patio de la Infanta, se celebró la mesa redonda «Presente y futuro de las entidades culturales centenarias de Zaragoza», un encuentro que, desde la perspectiva de la Agrupación Artística Aragonesa y de su presidente, Ángel Redolar Cortés, constituyó un ejercicio imprescindible de reflexión colectiva, autoconocimiento institucional y responsabilidad cultural. La sesión contó con la participación de Pedro Corona Virón, vicepresidente del Ateneo de Zaragoza, Cristina Sobrino Ducay, presidenta de la Sociedad Filarmónica de Zaragoza, Ignacio García Palacín, presidente de la Real Sociedad Fotográfica de Zaragoza, y fue moderada por José María Nasarre Sarmiento, vocal del Ateneo y profundo conocedor del mundo asociativo aragonés. El encuentro se apoyó en el trabajo previo de investigación realizado por Ángel Redolar sobre estas cuatro asociaciones históricas, lo que permitió situar el debate más allá de la conmemoración simbólica y orientarlo hacia una reflexión práctica sobre el presente y el porvenir del asociacionismo cultural en la ciudad. A lo largo del diálogo, estructurado en torno a la historia de cada entidad, la evolución del movimiento asociativo en Zaragoza, su situación actual y sus perspectivas futuras, se puso de manifiesto tanto el valor incuestionable de estas instituciones como su fragilidad estructural, marcada por la dependencia del voluntariado, la irregularidad del apoyo institucional y el progresivo envejecimiento de sus bases sociales. Desde la Agrupación Artística Aragonesa se subrayó especialmente que el principal desafío no reside en la falta de relevancia cultural, sino en la dificultad para traducir ese capital simbólico en visibilidad, renovación generacional y sostenibilidad a medio plazo, insistiendo Ángel Redolar en que el futuro no pasa por una modernización superficial, sino por una reinterpretación profunda de la misión cultural, capaz de responder a las necesidades contemporáneas sin renunciar a la identidad histórica. El diagnóstico compartido señaló riesgos evidentes —como el inmovilismo o la desconexión con nuevos públicos—, pero también oportunidades reales basadas en la experiencia acumulada, el prestigio social y la capacidad de adaptación. Especial relevancia adquirió el debate sobre posibles alianzas entre asociaciones, planteadas no como estructuras rígidas, sino como redes flexibles de cooperación en programación, proyectos, visibilidad y defensa común ante las administraciones. Desde la perspectiva de la Agrupación Artística Aragonesa, esta vía se perfila como una estrategia clave para fortalecer el ecosistema cultural zaragozano y afrontar colectivamente los retos del futuro. En conjunto, la mesa redonda no ofreció respuestas cerradas, sino que abrió un espacio de diálogo honesto y necesario, confirmando que las entidades centenarias no son meros vestigios del pasado, sino auténticos laboratorios vivos de cultura, siempre que sepan transformar la memoria en proyecto y el legado en impulso creativo.

